Última actualización: 17-06-2026

Trastorno de Ansiedad Generalizada

Esta sección ofrece información sobre los síntomas, causas y tratamientos para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG). Además, se ofrecen algunas pautas para familiares y cuidadores, así como un listado de recursos de información y apoyo (asociaciones y sitios web).

También ofrece una herramienta de ayuda para la toma de decisiones compartida entre pacientes y profesionales con información sobre el TAG que puedes compartir con el profesional sanitario (medicina, enfermería, psicología y/o psiquiatría) con el fin de facilitar el proceso de toma de decisiones conjunta que permita elegir la intervención o el tratamiento que mejor se ajuste a su problema de salud y circunstancias.

¿Qué es el Trastorno de Ansiedad Generalizada?

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es un problema de salud mental que genera una preocupación y ansiedad excesiva por problemas cotidianos y que se mantiene durante un período largo de tiempo. Todas las personas hemos podido sentir ansiedad en algún momento, especialmente si tenemos una vida estresante. Sin embargo, cuando la ansiedad y la preocupación excesiva ocupa gran parte de nuestra vida, deberíamos acudir a profesionales especialistas para consultarles. Afortunadamente, existen diferentes tratamientos farmacológicos (medicamentos) y no farmacológicos (terapias psicológicas) para aliviar los síntomas y tratar el TAG, aunque no debemos olvidar la gran capacidad de superación que por sí mismas tienen las personas afectadas por este problema de salud cuando son capaces de poner en marcha estrategias de afrontamiento adecuadas, así como el efecto positivo que genera el apoyo de otras personas como familiares, amistades y personas del  entorno más cercano.

Los trastornos de ansiedad (TA) son aquellos que comparten características de miedo y ansiedad excesivos, así como alteraciones conductuales asociadas. Son uno de los trastornos psicológicos más frecuentes e incapacitantes. Su prevalencia (número de personas con ansiedad) es alta y se ve incrementada de forma progresiva. Un 50% de las personas que tienen TA, tienen otro problema de salud mental asociado, siendo el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) el más frecuente, afectando casi al doble de mujeres que hombres.

¿Cuáles son los síntomas más importantes del TAG?

El TAG se caracteriza por la presencia de un conjunto de síntomas, que pueden variar de una persona a otra y de un episodio de ansiedad a otro, y que se mantienen a lo largo del tiempo (más de 6 meses).

Con frecuencia, las personas con TAG refieren síntomas somáticos y molestias físicas. La ansiedad se puede asociar a síntomas de tensión motora (temblores, tensión muscular), hipersensibilidad autonómica (palpitaciones) o hiperactivación (sobresalto exagerado, insomnio). La mayoría de los pacientes inicialmente consultan por síntomas que podrían atribuirse a trastornos somáticos. Los síntomas somáticos más destacados son disnea, taquicardia, palpitaciones, dolor torácico, sudoración, inquietud psicomotora, cansancio, insomnio, alteraciones de la motilidad del tubo digestivo y contracturas musculares, entre otros. El padecimiento aislado de alguno de estos síntomas no indica que estemos pasando por un proceso de trastorno de ansiedad generalizada.

En la tabla que aparece a continuación se detallan los síntomas característicos del trastorno de ansiedad generalizada. Durante 6 meses o más, las personas que padecen ansiedad generalizada pueden experimentar, persistentemente, algunos de los siguientes síntomas que son persistentes; debiendo descartarse que no se deben a otras causas de tipo físico o al abuso de sustancias:

Síntoma Breve descripción
Anticipación aprensiva La persona experimenta una preocupación excesiva por determinados asuntos de su vida que son interpretados de forma desproporcionada con relación al impacto real de los acontecimientos
Catastrofismo La persona percibe las situaciones y acontecimientos de su vida como amenazantes o negativas, incluso cuando no lo son
Intolerancia a la incertidumbre La persona tiene dificultad para lidiar con situaciones cotidianas en las que no tiene total certeza, seguridad o confianza
Pérdida de confianza en sí misma La persona está  indecisa y con miedo reiterado a tomar una decisión equivocada
Rumiación cognitiva constante La persona experimenta una incapacidad para dejar de pensar sobre un mismo tema y olvidar alguna preocupación
Alteración psicomotora La persona experimenta una clara dificultad para relajarse, una sensación de nerviosismo o sensación de excitación o de estar al límite
Problemas cognitivos La persona experimenta una clara dificultad para concentrarse o suele quedarse con la “mente en blanco”
Agotamiento La persona experimenta síntomas como agotamiento, tensión muscular, inquietud o sensación de estar atrapado/a
Problemas de sueño La persona experimenta dificultad para dormirse, para continuar durmiendo o puede tener un sueño inquieto e insatisfactorio
Otros síntomas Irritabilidad, deterioro social, laboral o personal

A menudo, el trastorno de ansiedad generalizada se presenta junto a otros problemas de salud, lo cual hace que tanto el diagnóstico como el tratamiento tomen en cuenta esos otros problemas de salud para planificar la intervención. Algunos d estos problemas son:

  • Fobias
  • Trastorno de pánico
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastorno obsesivo compulsivo
  • Depresión
  • Pensamientos suicidas o conducta suicida
  • Uso y abuso de sustancias psicotrópicas

¿Qué puede causar el trastorno de ansiedad generalizada?

Las causas del TAG son diversas. Algunos estudios muestran que su aparición puede deberse a características personales, factores externos o ambos (factores psicológicos, ambientales, socioeconómicos, genéticos, neurobiológicos).

  • Factores psicológicos:
    • Estilos de crianza: sobreprotección
    • Adversidades en la infancia y la niñez
    • Características personales: inestabilidad o bajo control emocional, baja autoestima, dependencia emocional, perfeccionismo.
    • Estrategias de afrontamiento inadecuadas
  • Factores ambientales:
    • Pérdida de personas queridas
    • Problemas laborales
    • Problemas de salud de larga duración
  • Factores socioeconómicos: viudedad, divorcio, falta de trabajo, bajos ingresos económicos.
  • Factores genéticos: predisposición genética (transmisión a través de los genes) a presentar trastornos de ansiedad. Sin embargo, esta vulnerabilidad no implica que se desarrolle el TAG en todos los casos.
  • Factores neurobiológicos: algunas áreas de nuestro cerebro están implicadas en el desarrollo de la ansiedad (como la amígdala, ínsula, e hipocampo), viéndose hiperactivadas mediante técnicas de resonancia magnética funcional. Por el contrario, se ha visto poca activación de la corteza prefrontal.

Factores de Riesgo

A continuación se describen con más detalle, los distintos factores que pueden relacionarse con la aparición del TAG:

Factores psicológicos

Los factores psicológicos pueden actuar como facilitadores o desencadenantes de la ansiedad. En este sentido, los estilos de crianza afectuosos o basados en el apego seguro han demostrado ser un factor protector de la salud mental, mientras que un estilo parental sobreprotector y limitante puede provocar, a la larga, síntomas ansiosos. También podrían influir las adversidades en la infancia y la niñez, como la negligencia, el abuso, la depresión materna, la desestructuración familiar, etc., que favorecen el riesgo de experimentar un trastorno de ansiedad generalizada en la edad adulta. Además, es posible que algunas características personales puedan influir, como la intolerancia a la incertidumbre, preocupabilidad (necesidad de preocuparse), evitación cognitiva (como estrategia de regulación emocional), pobres recursos en la solución de problemas, bajo control emocional, etc.
Asimismo, las estrategias de afrontamiento (acciones, pensamientos o emociones) inadecuadas también pueden explicar el origen y mantenimiento del trastorno de ansiedad generalizada. En particular, el uso de la preocupación como estrategia de afrontamiento o el uso de otras estrategias inadecuadas ante la vivencia de un acontecimiento vital que nos impacta (por ejemplo, la pérdida de trabajo laboral, la pérdida de un ser querido o una ruptura de pareja) pueden generar ansiedad.

Factores ambientales

La ansiedad no siempre es una problemática exclusivamente individual, sino que puede verse influida por factores ambientales. Los factores ambientales se conocen como cualquier acontecimiento de la vida de la persona que puede actuar como facilitador o desencadenante de la ansiedad. Entre ellos, nos encontramos con acontecimientos externos, como, por ejemplo, el fallecimiento de una persona querida, la ruptura de una pareja, problemas familiares, problemas laborales, desempleo, etc., o padecer una enfermedad de larga duración (crónica) o grave, como un accidente cerebrovascular, cáncer, etc., que pueden causar ansiedad y preocupación constante. Sin embargo, la posibilidad de que pueda desarrollarse un trastorno de ansiedad generalizada dependerá, entre otros factores, de las condiciones de salud de cada persona, de los estilos de afrontamiento y estrategias emocionales que cada persona utilice para regular sus emociones, modificando, aceptado y superando aquellos acontecimientos difíciles en la vida. Las personas que no tienen información sobre qué son las emociones, cómo funcionan y qué problemas emocionales se pueden producir, como el trastorno de ansiedad generalizada, resultan más vulnerables para el desarrollo de estos problemas. Por el contrario, cuando se adquiere información y habilidades sobre manejo de las emociones se está haciendo prevención de cara a la posibilidad de desarrollar estos problemas emocionales.

Factores socioeconómicos

Generalmente, las personas que han pasado por situación de viudedad, divorcio o separación tienen una mayor probabilidad de padecer un trastorno de ansiedad generalizada. La falta de trabajo o de formación que le posibilite mayores oportunidades, así como unos bajos ingresos económicos familiares, pueden predisponer también al desarrollo de un trastorno de ansiedad generalizada.

Factores genéticos

En algunas familias, el trastorno de ansiedad generalizada se presenta con mayor frecuencia que en otras, lo que muestra un cierto riesgo de que el TAG se pueda transmitir por los genes. Esta vulnerabilidad no implica que se desarrolle el trastorno de ansiedad generalizada en todos los casos.

Factores neurobiológicos

Estudios científicos han mostrado que existen algunas áreas de nuestro cerebro implicadas en el desarrollo de la ansiedad. A partir de técnicas de diagnóstico por imagen o métodos bioquímicos sobre el sistema nervioso central, se ha visto que existe una red de estructuras cerebrales que se activan especialmente cuando la persona experimenta síntomas de ansiedad.

Factores de riesgo

Existen algunos estudios que señalan que los siguientes factores de riesgo pueden influir en el desarrollo y mantenimiento del trastorno de ansiedad generalizada:

  • Acontecimientos vitales estresantes durante la infancia.
  • Haber desarrollado algún episodio de ansiedad en el pasado.
  • Tener otro trastorno de ansiedad en la actualidad.
  • Vivir una pérdida, como el fallecimiento de un ser querido.
  • Vivir situaciones conflictivas en el entorno laboral, círculo de amistades y/o en el hogar.
  • Experimentar fuertes cambios en la vida diaria, como quedarse sin empleo o cambiar su lugar de residencia.
  • Haber sufrido traumas físicos o psicológicos.
  • Tener problemas de salud graves o crónicos.
  • Más frecuente entre 35-55 años de edad.

¿Cómo se diagnostica?

El trastorno de ansiedad generalizada debe ser diagnosticado por profesionales sanitarios de medicina, psicología clínica o psiquiatría. Este perfil de profesional realizará un diagnóstico adecuado y fiable y, en caso necesario, le ofrecerá el tratamiento más adecuado para usted.

La valoración que usted haga (identificación de síntomas) o la que puedan realizarle su círculo más cercano (amistades, familiares, etc.), solo debe servirle para darse cuenta de que no se siente bien o de que los demás no le ven bien. En ambos casos, lo más aconsejable es acudir a su profesional sanitario, quien valorará si usted tiene un trastorno de ansiedad generalizada.

Habitualmente, el profesional sanitario le hará una entrevista o una “evaluación diagnóstica” para conocer:

  • Frecuencia (a lo largo del día, semana, etc.), duración (minutos, horas) e intensidad (más o menos intensos) de sus preocupaciones y demás síntomas.
  • Existencia de síntomas o episodios de ansiedad en el pasado (antecedentes personales).
  • Existencia de pensamientos de muerte o ideas de suicidio.
  • Consumo de alcohol u otras sustancias tóxicas (p.ej. drogas).
  • Consumo de fármacos.
  • Existencia de otros miembros de la familia con ansiedad o con trastorno de ansiedad generalizada (antecedentes familiares).
  • Existencia de otros problemas mentales asociados (comorbilidad) como fobia, pánico, trastorno de estrés postraumático, trastorno obsesivo-compulsivo o depresión.

El diagnóstico de TAG se realizará teniendo en cuenta criterios diagnósticos como los de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) o el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM-5).  Además, para evaluar los criterios diagnósticos del TAG, los profesionales sanitarios pueden hacer uso de entrevistas u otros cuestionarios.

Si la persona ha experimentado algún síntoma con anterioridad, el profesional deberá conocer si fueron tratados y qué tipo de tratamiento se llevó a cabo.

Identificación de síntomas

Las afirmaciones que puede ver en la tabla siguiente sólo pretenden ayudarle a identificar la presencia de posibles síntomas de ansiedad generalizada. En el caso de verse reflejado/a con algunos de estos síntomas, la mejor opción es acudir a su profesional sanitario (medicina, enfermería, psicología y/o psiquiatría) y debatir la posible presencia síntomas.

Afirmaciones relacionadas con síntomas del trastorno de ansiedad generalizada:

  1. Siento ansiedad o preocupación excesiva mantenida durante más de 6 meses, en relación con diversos sucesos o actividad de mi vida cotidiana (personal, laboral, familiar y/o social)
  2. Me resulta difícil controlar la preocupación
  3. La ansiedad o preocupación se asocian a estar inquieto/a o con sensación de estar atrapado/a o con los “nervios de punta”
  4. La ansiedad o preocupación se asocian a sentirme fatigado/a
  5. La ansiedad o preocupación me causan dificultad para concentrarme o se quedarme con la mente en blanco
  6. La ansiedad o preocupación me causan irritabilidad
  7. La ansiedad o preocupación me causan tensión muscular
  8. La ansiedad o preocupación me causan problemas de sueño (dificultad para dormirme o para continuar durmiendo, o sueño inquieto e insatisfactorio)
  9. La ansiedad o preocupación me causan pérdida del apetito
  10. La ansiedad o preocupación me causan deterioro en mi vida personal, laboral, familiar y/o social

Nota: Las preguntas de este cuestionario están basadas en los criterios diagnósticos para el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) según el Manual Diagnóstico de los Trastornos Mentales DSM-5 de la Asociación Psiquiátrica Americana (2014) y el Manual de Diagnóstico de los Trastornos Mentales y del Comportamiento (CIE-10) de La Organización Mundial de La Salud (1992).

Referencias

  • American Psychiatric Association. Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales: DSM-5. Editorial Médica Panamericana; 2014.
  • Organización Mundial de la Salud [OMS]. CIE 11.  Undécima Revisión de la Clasificación Internacional de Enfermedades y problemas relacionados con la salud. Organización Mundial de la Salud, 2022.

¿Cuáles son los síntomas más importantes?

El TAG se caracteriza por la presencia de un conjunto de síntomas, que pueden variar de una persona a otra y de un episodio de ansiedad a otro, y que se mantienen a lo largo del tiempo (más de 6 meses).

Con frecuencia, las personas con TAG refieren síntomas somáticos y molestias físicas (i.e., dolores de cabeza, dolores de barriga, tensión física, fatiga…). La ansiedad se puede asociar a síntomas de tensión motora (temblores, tensión muscular), hipersensibilidad autonómica (palpitaciones) o hiperactivación (sobresalto exagerado, insomnio). La mayoría de los pacientes inicialmente consultan por síntomas que podrían atribuirse a trastornos somáticos. Los síntomas somáticos más destacados son disnea, taquicardia, palpitaciones, dolor torácico, sudoración, inquietud psicomotora, cansancio, insomnio, alteraciones de la motilidad del tubo digestivo y contracturas musculares, entre otros. El padecimiento aislado de alguno de estos síntomas no indica que estamos pasando por un proceso de TAG.

En la tabla que aparece a continuación se detallan los síntomas característicos del TAG. Durante 6 meses o más, la persona que padece ansiedad generalizada puede experimentar, persistentemente, algunos de los siguientes síntomas, siendo necesario descartar que no se debe a otras causas de tipo físico o al abuso de sustancias:

Síntoma Breve descripción
Anticipación aprensiva Preocupación excesiva por determinados asuntos de su vida que son interpretados de forma desproporcionada con relación al impacto real de los acontecimientos
Catastrofismo Percepción de las situaciones y acontecimientos de la vida como amenazantes o negativas, incluso cuando no lo son
Intolerancia a la incertidumbre Dificultad para lidiar con situaciones cotidianas en las que no se tiene total certeza, seguridad o confianza
Pérdida de confianza en sí mismo/a Indecisión y miedo reiterado a tomar una decisión equivocada
Rumiación cognitiva constante Incapacidad para dejar de pensar sobre un mismo tema y olvidar alguna preocupación
Alteración psicomotora Dificultad para relajarse, sensación de nerviosismo, de excitación o de estar al límite
Problemas cognitivos Dificultad para concentrarse o sensación de quedarse con la “mente en blanco”
Agotamiento Cansancio, tensión muscular, inquietud o sensación de estar atrapado/a
Problemas de sueño Dificultad para dormir, para continuar durmiendo o sueño inquieto e insatisfactorio
Otros síntomas Irritabilidad, deterioro social, laboral o personal

 

A menudo, el TAG se presenta junto a otros problemas de salud, lo que hace que tanto durante el proceso del diagnóstico como del tratamiento se tomen en cuenta esos otros problemas de salud para planificar la intervención.

Algunos de estos problemas son:

  • Fobias
  • Trastorno de pánico
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastorno obsesivo compulsivo
  • Depresión
  • Pensamientos suicidas o conducta suicida
  • Uso y abuso de sustancias psicotrópicas

Otros problemas de salud

A menudo, el trastorno de ansiedad generalizada se presenta junto a otros problemas de salud, lo cual hace que tanto el diagnóstico como el tratamiento tomen en cuenta esos otros problemas de salud para planificar la intervención. Algunos de estos problemas son:

  • Fobias
  • Trastorno de pánico
  • Trastorno de estrés postraumático
  • Trastorno obsesivo compulsivo
  • Depresión
  • Pensamientos suicidas o conducta suicida
  • Uso y abuso de sustancias psicotrópicas

Tratamientos para el trastorno de ansiedad generalizada

El tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada (TAG) suele seguir un modelo escalonado, es decir, por pasos.

Este modelo empieza con intervenciones más sencillas y accesibles, como información sobre el TAG, estrategias de autocuidado o programas de autoayuda. Si los síntomas se vuelven más intensos, persisten o no mejoran, pueden valorarse tratamientos de mayor intensidad, como la terapia psicológica o el tratamiento farmacológico.

La elección del tratamiento depende de la gravedad de los síntomas, la evolución de la persona, los tratamientos recibidos previamente y sus preferencias. Por eso, es importante decidir junto con un profesional sanitario qué opción puede ser más adecuada en cada caso.

 Figura 1. Modelo escalonado del trastorno de ansiedad generalizada

(Adaptado del modelo por pasos del NICE: National Institute for Health and Care Excellence)

Consulte el modelo completo haciendo clic aquí

Descubre cómo se describen las principales opciones de tratamiento para la ansiedad generalizada.

( Es posible que algunas no estén disponibles en todos los contextos del sistema sanitario español.)

PASO 1: Sospecha de Trastorno de Ansiedad Generalizada

Cuando existe sospecha de trastorno de ansiedad generalizada (TAG), el primer paso suele ser ofrecer información clara sobre el trastorno y realizar un seguimiento activo de los síntomas.

Esta intervención se conoce como psicoeducación. Consiste en explicar qué es el TAG, cuáles son sus síntomas principales, cómo puede afectar a la vida diaria y qué estrategias pueden ayudar a manejar la ansiedad y la preocupación.

Puede ser útil cuando todavía no se ha confirmado el diagnóstico, cuando los síntomas son leves o cuando no afectan de forma importante a las actividades cotidianas. En estos casos, la persona puede mejorar con información fiable, apoyo profesional, hábitos saludables y estrategias sencillas de afrontamiento.

La psicoeducación también puede ayudar a que la persona, sus familiares o cuidadores comprendan mejor lo que ocurre y puedan seguir la evolución de los síntomas junto con el profesional sanitario.

Los objetivos principales de esta intervención son:

  • Entender qué es el TAG;
  • Conocer estilos de vida que pueden ayudar;
  • Aprender estrategias básicas de afrontamiento.

Si la persona y el profesional sanitario acuerdan no iniciar un tratamiento activo de forma inmediata, puede recomendarse:

  • Observar la evolución de los síntomas;
  • Revisar la frecuencia, duración e intensidad de la ansiedad;
  • Seguir recomendaciones sobre sueño, ejercicio físico y alimentación;
  • Aprender a gestionar mejor la ansiedad en la vida diaria;
  • Acudir a consulta de seguimiento en unas semanas.

Si los síntomas aumentan, persisten o afectan de forma importante a la vida diaria, es recomendable consultar de nuevo con un profesional sanitario para valorar otras opciones de tratamiento.

PASO 2: Tratamientos de baja intensidad

Los tratamientos de baja intensidad para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) ayudan a comprender mejor qué ocurre y a manejar la ansiedad en el día a día.

Suelen recomendarse cuando los síntomas son leves o moderados, o como primer paso antes de valorar tratamientos más intensivos. Incluyen información clara sobre el TAG, consejos para manejar los síntomas, hábitos de vida saludables, estrategias de afrontamiento y programas de autoayuda.

Estas intervenciones pueden realizarse con distintos niveles de apoyo profesional:

  • Autoayuda no guiada: la persona utiliza materiales educativos, como folletos, libros, vídeos o recursos web, de forma autónoma. Suelen basarse en principios de la terapia cognitivo-conductual y pueden revisarse con su profesional durante varias semanas.
  • Autoayuda guiada: la persona utiliza materiales similares, pero con seguimiento de un profesional sanitario. Este apoyo puede ayudar a resolver dudas, revisar avances y adaptar las estrategias a la situación de cada persona. Esta técnica es apoyada o dirigida por el profesional que le acompaña.
  • Grupos psicoeducativos: varias personas trabajan contenidos sobre ansiedad, manejo de la preocupación y estrategias de afrontamiento, normalmente con la orientación de un profesional.

La disponibilidad de estas opciones puede variar según el contexto sanitario y los recursos disponibles. Si los síntomas no mejoran o afectan de forma importante a la vida diaria, conviene valorar con un profesional sanitario otras opciones de tratamiento.

PASO 3: Tratamiento de alta Intensidad

Los tratamientos de alta intensidad para el trastorno de ansiedad generalizada (TAG) suelen valorarse cuando los síntomas son más intensos, persisten en el tiempo o no mejoran con intervenciones de baja intensidad.
Las principales opciones son la terapia psicológica y el tratamiento farmacológico. Ambas pueden ayudar a reducir la ansiedad, mejorar el manejo de las preocupaciones y disminuir el impacto del TAG en la vida diaria.

La terapia psicológica ayuda a identificar los pensamientos, preocupaciones y conductas que mantienen la ansiedad, y seguir aprendiendo estrategias para afrontarlos de una forma más útil.
El tratamiento farmacológico actúa sobre sustancias químicas del cerebro, como la serotonina o la noradrenalina, que influyen en la ansiedad y su intensidad.

La elección entre una opción u otra, o la combinación de ambas, debe realizarse junto con un profesional sanitario, teniendo en cuenta la gravedad de los síntomas, los beneficios y riesgos de cada tratamiento y las preferencias de la persona.

Terapia psicológica

El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) también puede tratarse con terapia psicológica. Existen diferentes enfoques, pero la terapia más estudiada y con mejores resultados hasta ahora es la terapia cognitivo-conductual (TCC).
La TCC ayuda a identificar los pensamientos, preocupaciones y conductas que mantienen la ansiedad, y enseña estrategias para manejarlos de una forma más útil. También puede ayudar a afrontar mejor las situaciones que generan preocupación y a reducir la activación física asociada a la ansiedad.

En general, la TCC trabaja aspectos como:

  • Entender qué es la ansiedad y cómo funciona;
  • Identificar pensamientos automáticos o catastrofistas;
  • Aprender a convivir mejor con la incertidumbre;
  • Usar técnicas de respiración o relajación;
  • Realizar ejercicios prácticos para afrontar situaciones que generan ansiedad.

La TCC suele durar entre 12 y 20 sesiones, normalmente semanales, de unos 45 a 60 minutos. La duración puede variar según la evolución de cada persona.

Para reducir los comportamientos que mantienen la ansiedad y preocupación, se trabaja con ejercicios de exposición de conducta, es decir, exponernos de forma repetida y gradual a las situaciones que provocan ansiedad. Esta exposición de la conducta repetida permite hacerle ver a la persona que la respuesta emocional (miedo, preocupación) y la activación fisiológica (sensación de ahogo, fatiga) pueden disminuir poco a poco si se manejan adecuadamente.

Puede realizarse en distintos formatos: presencial, grupal, por Internet o por videoconferencia. La evidencia disponible no permite afirmar con seguridad qué formato es mejor para todas las personas, por lo que la elección dependerá de las preferencias de la persona y de la disponibilidad de los servicios.

La TCC es una intervención segura cuando la realiza un profesional cualificado. No se esperan efectos adversos importantes.

Además de la TCC, existen otras terapias psicológicas que pueden ser útiles en el TAG, como la terapia de relajación,  terapia metacognitiva o laterapia de aceptación y compromiso.

Otra terapias psicológicas

Además de la terapia cognitivo-conductual (TCC), existen otras terapias psicológicas que pueden ser útiles en el tratamiento del trastorno de ansiedad generalizada (TAG).
Entre ellas se encuentran:

  • Terapia de relajación: ayuda a reducir la activación física asociada a la ansiedad, como la tensión muscular, la inquietud o la sensación de alerta constante. En muchos casos, las técnicas de relajación también forman parte de la TCC.
  • Terapia metacognitiva: se centra en la forma en que la persona interpreta y maneja sus preocupaciones. Ayuda a identificar creencias sobre la preocupación, por ejemplo, pensar que preocuparse es útil o que no se puede controlar.
  • Terapia de aceptación y compromiso: trabaja la relación de la persona con sus pensamientos y emociones. Su objetivo no es eliminar por completo la ansiedad, sino aprender a responder de forma diferente ante ella y actuar de acuerdo con los propios valores.

Aunque estas terapias tienen enfoques diferentes, suelen incluir ejercicios prácticos y tareas para realizar fuera de la consulta. Algunas también pueden aplicarse por Internet, cuando este formato está disponible.
La elección de una terapia u otra dependerá de las necesidades de cada persona, sus preferencias, la disponibilidad de profesionales formados y la valoración conjunta con el profesional sanitario.

Tratamiento farmacológico

El tratamiento farmacológico puede ser una opción para algunas personas con trastorno de ansiedad generalizada (TAG), especialmente cuando los síntomas son graves, persisten en el tiempo o no han mejorado con intervenciones de menor intensidad.

En la actualidad, los medicamentos recomendados para el TAG son principalmente algunos fármacos antidepresivos. Aunque se desarrollaron inicialmente para tratar la depresión, la investigación ha mostrado que también pueden ser eficaces para reducir los síntomas de ansiedad generalizada.

Los grupos más estudiados son los ISRS —inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina—, como sertralina, paroxetina o escitalopram, y los IRSN —inhibidores de la recaptación de serotonina y noradrenalina—, como duloxetina o venlafaxina. También existen otros antidepresivos y otros medicamentos que pueden valorarse en algunos casos, como pregabalina o quetiapina. 

En el pasado se usaban con frecuencia las benzodiacepinas, también conocidas como ansiolíticos. Actualmente no se recomiendan de forma general para el TAG por su riesgo de dependencia y sus efectos secundarios. Solo pueden valorarse en situaciones de crisis grave y durante periodos cortos, siempre bajo indicación y supervisión médica. 

La elección del medicamento debe realizarse junto con un profesional sanitario, teniendo en cuenta los posibles beneficios, los efectos adversos, la edad, otros problemas de salud, embarazo o posibilidad de embarazo, tratamientos previos, interacciones con otros medicamentos y las preferencias de la persona.

 En la siguiente tabla se clasifican cada uno de estos medicamentos atendiendo a sus diferentes principios activos y sus  efectos secundarios y efectos adversos.

Tipo de medicamento Ejemplos Aspectos a tener en cuenta
ISRS Sertralina, paroxetina, escitalopram Son una de las opciones más estudiadas y recomendadas. Pueden producir molestias digestivas, cambios en el sueño, cambios en el deseo sexual, ligero aumento de peso o aumento temporal de la ansiedad al inicio.
IRSN Duloxetina, venlafaxina También se utilizan en el TAG. Pueden producir efectos similares a los ISRS y, además, sequedad de boca, más sudoración, mareos, dolor de cabeza o aumento de la presión arterial.
Otros antidepresivos Vilazodona, vortioxetina, agomelatina Pueden valorarse en algunos casos. Sus efectos secundarios varían según el medicamento, por lo que deben comentarse con el profesional sanitario.
Otros medicamentos Pregabalina, quetiapina También han mostrado eficacia en el TAG. Pueden producir efectos adversos como somnolencia, mareos, aumento de peso u otros síntomas, según el fármaco.
Benzodiacepinas Diazepam, lorazepam, alprazolam, entre otras No se recomiendan de forma general por el riesgo de dependencia y efectos secundarios. Solo se valoran en crisis graves y durante un tiempo corto.

Como todos los medicamentos, los tratamientos farmacológicos para el TAG pueden producir efectos secundarios. No se debe iniciar, cambiar ni suspender un tratamiento sin consultar antes con un profesional sanitario.

Para consultar información oficial sobre medicamentos y posibles efectos adversos, puede acceder a la web de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios.

Observar y corregir errores cognitivos

La ansiedad suele ir acompañada de formas de pensar que amplifican la preocupación. Aprender a identificarlas y corregirlas es un paso clave. Algunas de las más frecuentes son:

  • Magnificar los riesgos de situaciones cotidianas
  • Focalizar la atención en posibles amenazas ignorando lo positivo
  • Repetir mentalmente información negativa de forma exagerada
  • Justificar la preocupación como algo necesario o útil
  • Tomar decisiones guiadas por el miedo, evitando situaciones que generan ansiedad
  • Buscar formas de prevenir aquello que nos preocupa en exceso

Relajación

Practicar técnicas de relajación a diario ayuda a reducir la tensión física y mental, y a afrontar mejor el estrés. Consulta: técnicas de relajación.

Cambios conductuales

Algunos cambios en el comportamiento cotidiano pueden ayudar a reducir la ansiedad:

  • Reducir las conductas de evitación — comprobar cosas repetidamente, buscar seguridad constantemente — ya que a largo plazo refuerzan la ansiedad;
  • Pedir apoyo a las personas cercanas para que ayuden a superar el trastorno, no a evitarlo;
  • Afrontar gradualmente las situaciones que generan preocupación, aunque no supongan un riesgo real;
  • Orientar el apoyo social hacia el desarrollo personal: actividad física, vida social, nuevas rutinas:
  • Organizar y racionalizar el tiempo;
  • Aprender estrategias para afrontar el estrés en el trabajo, la familia y el hogar.

Prevención de recaídas

Todos estos elementos hay que practicarlos en el día a día, no solo durante las sesiones con el profesional. Reforzar los logros y corregir los errores en cada exposición gradual a las situaciones difíciles es fundamental para mantener los avances.

Hábitos de vida saludable

1. Establecer un patrón de sueño regular:

  • Pautas de higiene del sueño (el dormitorio debe ser un espacio dedicado al descanso):
    • Mantén una temperatura agradable: el frío o el calor excesivos provocan despertares frecuentes y sueño superficial..
    • Busca que el ambiente sea tranquilo, oscuro y libre de distracciones.
  • Rutina relajante antes de dormir:
    • Una hora antes de acostarte, realiza actividades que te tranquilicen: leer, hacer manualidades, crucigramas o darte un baño.
    • Si ves televisión, elige programas tranquilos — documentales, entrevistas, viajes — que no te activen.
    • Sigue siempre la misma secuencia al acostarte: apaga el televisor, cepíllate los dientes, ponte el pijama y programa el despertador.

2. Realizar ejercicio físico regularmente y establecer un plan de alimentación saludable.

La Pirámide NAOS de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición recoge las recomendaciones de frecuencia de consumo de los distintos grupos de alimentos siguiendo la Dieta Mediterránea, junto con pautas de actividad física.

Alimentación Actividad física
Ocasionalmente Bollería industrial, dulces comerciales, refrescos, aperitivos salados, carnes rojas, embutidos y alimentos ultraprocesados. Pasar tiempo prolongado sentado sin moverse, como ver televisión o jugar con videojuegos
Varias veces a la semana Pescados blancos y azules, legumbres, huevos, carnes blancas (pollo, pavo, conejo), frutos secos y semillas. Algún deporte o actividad: gimnasia, natación, tenis, atletismo u otros deportes de equipo.
A diario Frutas y verduras de temporada (al menos 5 raciones), cereales integrales, lácteos preferiblemente fermentados, aceite de oliva virgen extra. Al menos 30 minutos de actividad física moderada: caminar, ir al trabajo andando, sacar a pasear al perro o subir escaleras en lugar de usar el ascensor.

Como complemento, la Escuela de Salud Pública de Harvard propone el plato Harvard como guía visual para distribuir los alimentos de forma equilibrada según las necesidades individuales.

3. Hacer frente a las preocupaciones.

El Servicio Andaluz de Salud ha elaborado una colección de guías de autoayuda sobre ansiedad con estrategias concretas para manejar las preocupaciones cuando se vuelven persistentes. La preocupación es una respuesta normal ante situaciones que nos afectan, pero en ocasiones puede volverse desproporcionada. Algunas estrategias que pueden ayudar:

  • Analiza tus preocupaciones: define qué te preocupa, valora si puedes hacer algo al respecto y anota posibles soluciones.
  • Mantenerse ocupado: el ejercicio físico, los juegos mentales o concentrarse en el entorno pueden ayudar a frenar el ciclo de preocupación.
  • Reservar un tiempo para preocuparte: intenta dedicar media hora al día a tus preocupaciones y pospón las que aparezcan fuera de ese momento.
  • Compartir las preocupaciones: hablar con alguien de confianza ayuda a ampliar la perspectiva y relativizar los problemas.
  • Liberar la cabeza antes de dormir: si las preocupaciones aparecen por la noche, puede ser útil dedicar unos minutos por la tarde a anotar los problemas pendientes y planificar cómo abordarlos. Saber que ya tienes un plan facilita desconectar al acostarte.

Para familiares y personas cercanas

Si quieres ayudar a alguien con ansiedad generalizada:

El apoyo de personas cercanas, como familiares, pareja y amigos es fundamental en la recuperación de las personas con trastorno de ansiedad generalizada. Si alguien cercano está atravesando esta situación, estos pasos pueden ayudar:

Pedir información

Es útil ponerse en contacto con el profesional que atiende a su familiar o ser querido — personal de medicina de atención primaria, psicología o psiquiatría— para que pueda orientarte sobre cómo ofrecer apoyo de forma efectiva.

Algunas recomendaciones que el profesional puede compartir:

  • Mostrar comprensión: ser empático y dar apoyo sin dramatizar ni generar más angustia.
  • Escuchar sin juzgar: intentar entender por qué la persona se siente ansiosa, sin frustrarse.
  • Ayudar a enfrentar los miedos: animar a la persona a afrontar gradualmente su ansiedad, sin apresurarse.
  • Confiar en sus recursos personales: recordarle sus habilidades y capacidad para superar la situación.
  • Reforzar los logros: celebrar los avances, también los pequeños.
  • Entender las recaídas: aceptar que pueden ocurrir y aprender a manejarlas como parte del proceso.

El profesional también puede facilitar guías o documentos adicionales sobre el manejo de la ansiedad generalizada.

Qué conviene evitar:

  • Culpabilizar a la persona de su ansiedad.
  • Restarle importancia: aunque los síntomas no siempre son visibles, la ansiedad es real y merece ser tomada en serio.
  • Forzar: no presionar a hacer cosas para las que aún no se siente preparada, aunque sí animarla cuando sea posible.

Colaborar

Hay varias formas de apoyar durante el tratamiento:

  • Acompañar a las consultas: acudir a las citas con el profesional puede ser muy útil. Quienes conocen bien a la persona pueden aportar información valiosa sobre su entorno familiar, social o laboral, ayudando al profesional a entender mejor la situación.
  • Apoyar el seguimiento del tratamiento: si se ha prescrito medicación, ayudarle a que se tome de forma regular; y si asiste a sesiones de psicoterapia, facilitar que pueda acudir a ellas.

Buscar apoyo

Es normal que quienes cuidan o apoyan a alguien con ansiedad generalizada acaben sintiéndose agotados o preocupados, especialmente cuando la situación se prolonga en el tiempo. Por eso es importante no descuidar el propio descanso y el tiempo personal.

Las asociaciones de familiares y los grupos de ayuda mutua pueden ser un apoyo valioso en estos casos. Consulta el apartado de recursos para más información.

Asociaciones de pacientes

Ámbito Asociación / Contacto
Andalucía AECAPA – Asociación Española contra la ansiedad, pánico y agorafobia  aecapa07@gmail.com – 667423748 / 647174633

ADAS – Asociacion de Ayuda Psicológica adasinformacion@gmail.com – 649939992

AFENES – Asociación de familiares y personas con enfermedad mental WEBadmin@afenes.org – 952217779

AFEMEN – Asociación de Familiares y personas con Enfermedad Mental WEB – afemen@asociacionafemen.org – 956 33 30 68

AGRAFEM – Asociación de familiares y personas con enfermedad mental WEBinfo@agrafem.org – 958279155

Confederación Salud Mental Andalucía – Federación Andaluza de familiares y personas con enfermedad mental WEB – 954238781

SAPAME – Salud Para la Mente WEBsapamegra@yahoo.es – 958 29 01 43 – 692 02 74 56

Aragón AFDA – Asociación de Apoyo al Tratamiento de Ansiedad y Depresión en Aragón WEBinfo@asociacionafda.com – 976 443 754 / 691 846 596

ASAEME – Asociación Augusta de Enfermos Mentales de Calatayud WEBcontacto@asaeme.es – 671147621

ASATRA – Asociación Aragonesa de trastornos de la Ansiedad asociacion-asatra@hotmail.com – 687 477669

Confederación Salud Mental Aragón – Federación de Asociaciones Aragonesas Pro-Salud Mental (ASAPME) WEBasapme@asapme.org – 976 532 499

Asturias Asociación Hierbabuena – Para la salud mental WEBasociacion_hierbabuena@hotmail.com – 697294595 / 678641263

Confederación Salud Mental Asturias – Asociación de Familiares de Personas con Enfermedad Mental de Asturias (AFESA) WEBgerencia@afesasturias.org – 985115142

TLP ASTURIAS WEB  – info@tlpasturias.info– 984706038 / 653954738

Cantabria Asociación Nueva Vida WEBsecretaria@asociacionnuevavida.org – 942343428

Confederación Salud Mental Cantabria Asociación Cántabra Pro-salud Mental (ASCASAM) WEBsede@ascasam.org – 942364115

Fundación Acorde WEBadmon@fundacionacorde.com – 942020666

Castilla la Mancha Asociación SALUD MENTAL ALBACETE – LASSUS WEBinfo@asociacionlassus.es – 670230056

Asociación Psicología Abierta en Acción Castilla y La Mancha (CLM) WEBpsicologiaabiertaenaccionclm@gmail.com

Confederación Salud Mental Castilla La Mancha – Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Castilla La Mancha WEBinfo@saludmentalclm.com – 925284376

Fundación Ceres WEB – fceres@fceres.es – 926515771

Castilla León ALDIS WEBleon@aldisaludmental.com / psicologia@aldisaludmental.com – 680490301 / 628473344

Asociación Salud Mental Léon (ALPHA) WEB – 987210126

Asociación Salud Mental Burgos (Prosame) WEBdireccion@saludmentalburgos.org – 947223916

Confederación Salud Mental Castilla y León – Federación Salud Mental de Castilla y León WEBinfo@saludmentalcyl.org – 983301509

Cataluña ACTAD – Asociación Catalana para el Tratamiento de los Trastornos de Ansiedad y Depresión WEB – 934301290

Federació SMC – Federació Salut Mental Catalunya WEBinfo@salutmental.org -932721451

Ceuta Confederación Salud Mental Ceuta – Asociación Ceutí de Familiares de Personas con Enfermedad Mental (ACEFEP) WEBinfo@saludmentalceuta.org – 956757349
Comunidad Valenciana ACOVA Salud Mental WEBacova@asociacionacova.org – 963812860 / 655020694

ASIEM – ASOCIACIÓN POR LA SALUD INTEGRAL DE LOS ENFERMOS MENTALES WEBasiem@asiem.org – 963922859

AVTOC – Asociación Valenciana Trastorno Obsesivo Compulsivo WEB

Confederación Salud Mental Comunidad Valenciana – Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de la Comunidad Valenciana WEBinfo@salutmentalcv.org – 963535065

Extremadura ADAFEMA – Confederación Salud Mental Almendralejo – Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental
WEBfeafesalmendralejo@gmail.com – 924664677 / 664295658AEXFATP – ASOCIACIÓN EXTREMEÑA DE FAMILIARES Y AFECTADOS POR TRASTORNO DE PERSONALIDAD WEBasociaciontlp@gmail.com – 924 434 870 / 605 045 022Asociación Trastorno Obsesivo-Compulsivo Extremadura (TOC) WEB – 644832972Confederación Salud Mental Plasencia – Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental
WEB – 697 60 31 90Confederación Salud Mental Extremadura – Federación Extremeña de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEBinfo@feafesextremadura.com – 682632100 / 924197647 / 722178909Confederación Salud Mental Zafra – Asociación de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – 924555943 / 660296794
Galicia APEM – Asociación Pro Enfermos Mentales WEBapem@apemcoruna.es– 981132218

Confederación Salud Mental Galicia – Federación de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad Mental de Galicia WEBinfo@feafesgalicia.org – 900102661

Confederación Salud Mental Santiago santiago@feafesgalicia.org – 981554395

Confederación Salud Mental Coruña coruna@feafesgalicia.org – 981228135

Confederación Salud Mental Lugo lugo@feafesgalicia.org – 982254452

Confederación Salud Mental Ourense ourense@feafesgalicia.org – 988601194

Confederación Salud Mental Vigo vigo@feafesgalicia.org – 986485779

Confederación Salud Mental Pontevedra pontevedra@feafesgalicia.org – 986485779

Islas Baleares ADAA – Associació D’Ajuda a l’Acompanyant del Malalt de les Illes Balears WEBadaa@adaaib.org – 971121324

Asociación Gira-Sol WEB – 971715029

FEBAFEM – Federación Balear de Familias y Personas con Enfermedad Mental info@febafem.com – 971392694

Islas Canarias AFEM – LA PALMA. Asociación de familias y personas con problemas de salud mental de La Palma WEBinfo@saludmentallapalma.com /
afem-lapalma@hotmail.com – 922464375 / 649353481AFES Salud Mental WEBafes@saludmentalafes.org – 922630856AFESur– Asociación Salud Mental AFESur. Las Palmas de Gran Canaria WEBafaes@afaes.es – 928313398ASOMASAMEN – Asociación Majorera por la salud mental WEB – asomasamen@yahoo.es – 637892440ASPAS – Asociación Canaria De Alta Sensibilidad Y Personas Altamente Sensibles WEB – hola@pasespana.orgATELSAM – Asociación Tinerfeña en Lucha por la Salud Mental info@atelsam.org – 922205215
La Rioja Confederación Salud Mental ARFES – Asociación Riojana de familiares y personas con enfermedad mental WEBarfes@arfes.org – 941231994
Madrid AFASAME. Asociación de Familiares y Afectados de Salud Mental WEBafasame@yahoo.es – 640830054

AFEM Getafe – Asociación de Familiares de Personas con Enfermedad Mental WEBafemgetafe@nodo50.org – 916016934

ALUSAMEN. Asociación en la Lucha por la Salud Mental y los Cambios Sociales WEBalusamen1990@yahoo.es – 914771866

ASME- Asociación Salud Mental Madrid Este WEBinfo@saludmentalmadrid.org – 915130243

AUSMEM. Asociación de Usuarios de Salud Mental de Móstoles WEBausmem32@gmail.com – 601078679

UMASAN-Federación Salud Mental Madrid WEBinfo@saludmentalmadrid.org – 915130243

Melilla Confederación Salud Mental Melilla – Asociación melillense de familiares de Personas con Enfermedad Mental WEBinfo@feafesmelilla.es – 627112412
Murcia AFEMAC – Asociación de familiares y personas con enfermedad mental de Águilas y Comarca WEBinfoafes@saludmentalmurcia.org – 968224402

AFEMAC – Asociación Salud Mental Águilas WEBinfo@afemac.org – 968412305 / 615755618

AFEMAR – Salud Mental y TEA de la comarca del Mar Menor WEBinfo@afemar.org – 968181910 / 636206108

Navarra Confederación Salud Mental Navarra – Asociación Navarra para la Salud Psíquica (ANASAPS) WEBanasaps@anasaps.org – 948248630
País Vasco AGIFES – Asociación Guipuzcoana de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – agifes@agifes.org – 943474337

ASAFES – Asociación Alavesa de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – asafes@asafes.org – 945288648

ASASAM – Asociación Ayalesa de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEB – info@asasam.org – 944034690 / 946726446

AVIFES – Asociación Vizcaína de Familiares y Personas con Enfermedad Mental WEBinfo@avifes.org – 944456256

Confederación Salud Mental País Vasco – Federación de Euskadi de Asociaciones de Familiares y Personas con Enfermedad mental (FEDEAFES) WEBinfo@fedeafes.org – 944069430

Nacional AMTAES – Asociación Española de Ayuda Mutua contra Fobia Social y Trastornos de Ansiedad WEBasociacion@amtaes.org

SEAS – Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés WEBseas@psi.ucm.es

SomosPaciente WEBredaccion@somospacientes.com – 915159350

Internacional STAR – Stress and Anxiety Research Society WEB

CARD – Center for Anxiety and Related Disorders WEBanxiety@bu.edu – 6173539610

Más información

El Servicio Andaluz de Salud ofrece una colección de guías gratuitas sobre ansiedad, elaboradas por profesionales de salud mental. Están pensadas tanto para personas que conviven con la ansiedad como para sus familiares, e incluyen información sobre el trastorno y ejercicios prácticos para el día a día.
Acceder a las guías del Servicio Andaluz de Salud → Guías

Consulta aqui la bibliografía